Continuando con el ayuno en las religiones monoteístas, hemos visto en la Parte I, un resúmen de su observancia en el judaismo, seguiremos con el cristianismo y el islam.
EL AYUNO EN EL CRISTIANISMO
El ayuno en los primeros cristianos estaban instituidos por el mismo judaísmo. Recordemos que Jesús, siendo judío y practicante de sus leyes, ha realizado los ayunos correspondientes según la Tanaj.
No obstante ha puesto en evidencia dos circunstancias que se deben cumplir para que ello, tenga un significado pleno :
El ayuno ante Dios es para Santificación
y el ayuno para el hombre, aflicción del alma.
y por tanto, dos propósitos : El primero era para humillarse antes Dios pidiendo perdón y salvación, y el Segundo propósito era lo que el hombre hacia cuando un familiar, pariente o amigo era enterrado, como muestra de dolor y tristeza por el ser que se va (lo contrario que hoy se hace en los entierros que se ofrece comida)(1 Samuel 31:11; 2 Samuel 1:11; 2 Crónicas 20:3; Esther 4:1, Jonás 3:15).
Jesús lo constituye como una preparación para la fortaleza espiritual (Marcos 2:19)
En el llamado Nuevo Testamento, podemos cotejar también que antes que Jesús, Juan el Bautista, también practicaba el ayuno.
También los
esenios (para muchos eruditos, precursores del cristianismo o posible orígen de la comunidad de Juan el Bautista) que consideraban como un modo de desarrollar la voluntad e incrementar el poder espiritual.
Siempre el ayuno iba acompañado de lecturas bíblicas y oración. El penitente debía estar libre de riñas, peleas, palabras obscenas, enemistades, ya que era un momento para acercarse a Dios y por lo tanto debía estar en una situación de paz interior y promovía el autocontrol.