Los ancianos, viajeros, mujeres embarazadas o enfermos pueden romper el ayuno y compensarlo más tarde durante el año con otros días. Si no pueden hacerlo, deben alimentar a una persona que lo necesite por cada día de ayuno que pierdan. Los jóvenes empiezan a ayunar desde la pubertad, aunque algunos escogen hacerlo incluso antes.
Cada noche, el ayuno es roto con el iftar, una comida ligera que precede a la cena. Muchos musulmanes se levantan también temprano para tomar un desayuno (suhur) antes de que se inicie el período del ayuno.
Cuando el ayuno comienza, cualquier persona que intente ayunar debe expresar de forma pública o privada su intención de hacerlo: "Intento ayunar hoy por amor a Al-lah. Oh Al-lah, házmelo fácil y acepta mi ayuno".
Cuando se acerca el momento de ruptura del ayuno al atardecer, los musulmanes dicen: "Oh Al-lah, por Ti he ayunado, en Ti he creído, en Ti confío y con tu comida rompo mi ayuno".
El ayuno del mes de Ramadán es uno de los cinco pilares del Islam junto con el Testimonio de Fe (Shahada), la Oración (Salah) –que se realiza cinco veces al día-, la Contribución Social (Zakat) –consistente en dar el 2,5% o más de los beneficios anuales a personas necesitadas, estudiantes etc- y la Peregrinación (Hayy) a Meca –que se realiza al menos una vez en la vida-.